...fue tu olor de mandarina,
de pasto húmedo de por la mañana,
de arena de mar inundada por la espuma,
tus sobresaltos acunados por mi en la penumbra
y que huelen a inocencia
lo que junto a tus pies finos como gemas
me encaminaron al dulce abismo
brillante como estrella,
donde juntos nos lanzamos
tomados de la mano tantas veces
y donde los besos iteraron hasta el cansancio,
hasta herirnos con el suave canon
que inventamos para separarnos…

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