En cuanto me
enamores
te bajaré la luna,
en cuanto lo
permitas
te bajaré una
estrella,
mientras no dejes
de ser bella
para mirarte no
necesitaré razones,
en cuanto te
descuides
te bajaré los
calzones
y te culiaré, te
culiaré, te culiaré
hasta que el sol
se deforme…
Entonces moriré,
entonces morirás
de cara al mañana
y conmigo detrás,
empujando tu ardor
traicionero
disfrazado de
dolor...

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