Suele suceder
Sucede que a veces me canso,
sucede que la soledad
a veces me pasa por encima,
sucede que no miento
y la verdad me está costando la vida;
sucede que te siento más lejos cada día
y que te huelo en cada hoja devorada por el viento;
sucede que el lamento de tu miedo
que se esconde en el fondo de tus ojos
se parece tanto al desalojo y abandono
de un corazón perdido en la ciudad...

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