La muerte
¿Quién dijo que la muerte no era bella?
La he visto tantas veces rondando
y puedo asegurar
que colinda con lo perfecto;
llega cuando tiene que llegar
sin que uno se percate
porque seduce
porque adormece
porque envuelve
con su halo de misterio,
de frío misterio...
Sucede que la muerte
es bella de una manera distinta
y permanece oculta
pero siempre a la vuelta
de cualquier esquina de la vida,
esa que traiciona
cuando menos se le espera
simplemente porque tiene ganas
de buscar una comparsa
para bailar la danza eterna
entre tus piernas, por ejemplo...
La muerte es tan lejana como cercana
puede desaparecer en la niebla de los días,
de los sueños y los deseos
pero siempre está;
la muerte, aunque es amiga de la soledad
y es fácil de confundir
sólo se parece
en que ninguna de ellas te suelta
y de ninguna se vuelve...

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