Sketches in the rain
El invierno de mi infancia
me ha secuestrado
como lo hizo el verano
y también el otoño,
la primavera también quizás....
Pero ahora es el turno
del olor a ropa húmeda
a barro en los zapatos,
es el turno del olor a café
y tostadas con mantequilla Las Peñas
en una tarde cualquiera
alrededor del brasero
y los últimos rescoldos,
es el turno de la gotera incesante e isócrona
sobre una lata desvelándome;
es el tiempo de pozas en las calles
y perros temblando de frío,
es mi infancia con olor a polenta
en jarro plástico que abriga las manos
corriendo detrás de una pelota de trapo
con la pandilla del barrio;
es el tiempo de sueños que nunca acabaron
que nunca terminaron de construirse
y se enredaron en la infancia upelienta,
en el sexo que despertaba
dejando atrás una supuesta inocencia...
Hoy el invierno de mi niñez
no quiere soltar,
y se acuna a mi lado
en esta cama de casi viejo
que me cobija y resguarda
silbando melodías dibujadas
en blanco y negro
en medio de la noche...
Hoy he vuelto a soplar
las brasas de mi propio rescoldo
para ser feliz hasta donde se pueda,
y me sorprendo con una melodía
mientras salto sobre un luche imaginario
recogiendo la peña
hecha con maíz y pita blanca
anudada en la paciencia;
salto una vez más hacia el pasado
salto por última vez y esta vez hacia el fin
que por fin ha llegado
Chirpy chirpy cheep cheep...


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